1. Precios de la vivienda: un ciclo todavía firme
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Vivienda (IPV) aumentó un 12,7 % interanual en el segundo trimestre de 2025.
Por tipo de vivienda:
- Vivienda nueva: +12,1 %
- Vivienda de segunda mano: +12,8 %
Este crecimiento confirma una demanda muy sólida y una oferta que sigue sin ajustarse al ritmo de absorción.
2. Transacciones y localización
La actividad de compraventa muestra dónde se concentra la liquidez.
Según datos difundidos por el Colegio de Registradores, junio de 2025 registró un crecimiento del 17,9 % interanual en compraventas de vivienda.
Los focos con mayor actividad:
- Madrid
- Valencia
- Málaga
- Alicante / Costa del Sol
Estas áreas continúan siendo puntos clave donde el mercado se mueve más rápido y los activos suelen tener mayor liquidez.
3. Rentas al alza
El mercado del alquiler sigue marcando máximos históricos. Según Idealista:
- +10,5 % interanual en agosto de 2025
- +10,9 % interanual en octubre de 2025
El precio medio del alquiler alcanzó 14,5 €/m² al mes en octubre, reforzando la tensión en el mercado de arrendamiento (build-to-rent).
4. Crédito y condiciones financieras
El Banco de España destaca que la actividad del sector inmobiliario sigue siendo dinámica, aunque con riesgos asociados a precios y oferta limitada.
Los tipos de interés y el coste de financiación influyen directamente en:
- márgenes
- plazos
- estructuras préstamo–valor (LTV)
El entorno financiero en 2025 es más activo y con mayor apetito en segmentos con buena garantía inmobiliaria.
5. Déficit estructural de oferta
El problema de fondo sigue siendo la falta de vivienda nueva:
- En 2024 se terminaron 100.980 viviendas, un +13,1 % más que en 2023 (AECR).
Aun así, estas cifras están lejos de cubrir la demanda real, especialmente en ciudades con fuerte crecimiento demográfico y atracción internacional, lo que mantiene la presión en precios y alquileres.
Conclusión
En 2025, el mercado inmobiliario español presenta:
- precios creciendo a doble dígito
- rentas en máximos históricos
- gran actividad en zonas urbanas y costeras
- condiciones financieras más dinámicas
- un déficit estructural de vivienda nueva
Este conjunto refuerza el papel de los activos inmobiliarios como colateral sólido, pero también resalta la importancia de analizar con detalle cada zona, la liquidez real del mercado y el comportamiento de la oferta.
